
Nos cuentas qué quieres conseguir, miramos tu web en directo y te decimos qué haríamos. Salgas o no con nosotros, sales con una lista de mejoras concretas.
No es una llamada de comercial. Es media revisión de tu web en directo, y sales con cosas que puedes hacer aunque no nos contrates.
Nos lo cuentas en tus palabras. Sin cuestionario ni formularios de descubrimiento.
Velocidad, móvil, qué encuentra Google y por dónde se te escapan los contactos.
Por dónde empezaríamos, en qué orden y cuánto llevaría. Con nombres, no con humo.
Si no somos el estudio adecuado te lo decimos ahí mismo, y te apuntamos a quién buscar.
No. Si vemos que no encajamos, te lo decimos y ahí acaba. Y si encajamos, lo siguiente es una propuesta por escrito, no otra llamada.
Mejor: es cuando más se gana en veinte minutos. Hablamos de qué necesitas de verdad antes de que nadie escriba una línea.
No. Con la dirección de tu web y saber qué quieres conseguir sobra. Nosotros ya la habremos mirado antes de la llamada.
En español o en inglés, lo que prefieras. Dilo en el formulario si quieres.
Respondes al correo de confirmación y lo movemos. Sin dramas ni penalizaciones.